Acerca de Tráfico Humano

Formas contemporáneas de tráfico humano y esclavitud

Trabajo bajo régimen de servidumbre

La forma más común de esclavitud hoy en día ocurre cuando la gente es forzada a trabajar para pagar préstamos o dinero dado por anticipado. Generalmente, estos préstamos son de $50 dólares o menos, a lo que se suman tasas de interés extremadamente altas, de modo que el que pide prestado queda perpetuamente endeudado con el prestamistas. Alrededor del mundo, 20 millones de personas trabajan para pagar su deuda, principalmente en la India, Pakistán, Nepal, Brasil y el Caribe.

Trabajo forzado

El trabajo forzado ocurre cuando las personas son ilegalmente reclutadas por el gobierno, partidos políticos o individuos y son forzados a trabajar bajo amenaza de violencia. Miles de niños a través del mundo son forzados a trabajar bajo condiciones peligrosas o de explotación. Muchos son inhumanamente obligados a hacer trabajo físico, mientras muchos otros son comprados o raptados para ser explotados en prostitución y pornografía. Cientos de miles de mujeres son compradas, raptadas o atraídas con falsas promesas y después traficadas para hacer trabajo doméstico y manual, o para ser objeto de explotación sexual. En algunas culturas, las mujeres y jovencitas son forzadas a contraer matrimonio en el cual cumplen una función de esclavas.

Esclavitud privada

Finalmente, la esclavitud privada continúa hoy en día en la medida que la gente es comprada y vendida para proveer algún servicio; esto se hace en violación directa de las leyes actuales. La esclavitud privada es más común en el Este del África, particularmente en Mauritania, donde las personas son secuestradas de sus villas y vendidas localmente como esclavas.

Estas categorías no son mutuamente exclusivas y frecuentemente coexisten. Se hacen contratos para la esclavitud privada a fin de ocultar que se trata de una forma de esclavitud. Las jovencitas pueden verse atrapadas en la prostitución cuando son obligadas a pagar deudas, y en algunos casos tienen contratos en los que se especifican sus obligaciones. El común denominador de todos los tipos de esclavitud es la violencia. La esclavitud en todas sus formas depende de la violencia para mantener a los esclavos sometidos. Para algunos, la violencia se traduce en amenazas, mientras que para otros, estas amenazas se convierten en terribles abusos.

La esclavitud moderna es comúnmente usada para el trabajo simple, que no requiere de tecnología, muy comúnmente en áreas agrícolas, pero también en la fabricación de ladrillo, minería, canteras, piedras preciosas, joyería, ropa y hechura de alfombras, servicio doméstico, prostitución, y pornografía. Los esclavos son forzados también a trabajar en bosques, a sacar carbón y trabajar en talleres.

El producto del trabajo de los esclavos llega a todos los lugares del mundo. Las grandes corporaciones internacionales, que a veces actúan en ignorancia a través de subsidiarias en países en desarrollo, aprovechan el trabajo de los esclavos para mejorar el resultado final y aumentar los dividendos de los accionistas. Las alfombras, fuegos artificiales, joyas, productos de metal, así como granos, azúcar, y otros productos agrícolas cosechados por esclavos son importados directamente a Norteamérica y Europa.

El valor que los esclavos tienen para sus dueños no se encuentra tanto en los productos y artesanías que hacen, sino meramente en la cantidad de trabajo que son forzados a hacer. Algunos esclavos son forzados a dormir junto a hornos para cocer ladrillo, mientras otros son encadenados a mesas de trabajo. Para los esclavos alrededor del mundo, estar despierto significa estar trabajando para su amo.

Una de las explicaciones típicas que algunas corporaciones multinacionales dan para cerrar fábricas en países desarrollados y abrirlas en países en desarrollo es la disminución en costos de mano de obra. Ya sea que las corporaciones se den cuenta o no, la esclavitud constituye una parte significativa de estos ahorros.

El motor de la esclavitud moderna es, de tal modo, la economía, más que a la raza o la etnicidad. La pregunta ya no es: “¿son del color correcto para hacerlos esclavos?”, sino mas bien, “¿son lo suficientemente vulnerables para hacerlos esclavos?”. Los esclavos en ciertas áreas tienden a provenir del grupo étnico minoritario en su trasfondo, pero la razón principal de su esclavización es simplemente que su pobreza y su falta de poder los ha hecho presa fácil de quienes son poderosos y lo suficientemente despiadados para convertirlos en esclavos.

 

 

Tráfico humano – Los factores que contribuyen

Población

Varios factores han contribuido al aumento de esta nueva forma de esclavitud.  El primero es la triplicación de la población mundial a partir de la Segunda Guerra Mundial –de 2 a 6 billones–mayormente en países donde la esclavitud es más común. En el Sureste de Asia, Sudamérica, la India Subcontinental, África, y los países árabes, las poblaciones explotadas son asombrosamente jóvenes y pobres.  Debido a que la multitud agota los recursos y oportunidades de trabajo, la gente pierde la esperanza y su nivel de vida desciende; especialmente en las áreas donde la esclavitud ha continuado o constituyó parte de su cultura.  La explosión de la población contribuyó al aumento de la población susceptible a la esclavitud y, por consiguiente, el precio de los recién esclavizados disminuyó.

Cambio social y económico

El segundo factor es el rápido cambio social y económico. En muchos países desarrollados, la modernización ha tendido a beneficiar a unos pocos privilegiados y a agravar la pobreza de las masas. Durante los últimos cincuenta años, el África y Asia han sido azotadas por las guerras civiles y regímenes dictatoriales que han confiscado los recursos nacionales, a menudo con el apoyo activo o estratégico de los poderosos. A pesar de que la modernización ha contribuido al mejoramiento de la sociedad en general en cuanto a acceso a cuidado médico y a la educación, la concentración de tierras en manos de los privilegiados y poderosos, el drástico cambio de la agricultura de subsistencia a la agricultura lucrativa, así como las políticas gubernamentales que suprimen los ingresos de las granjas a favor de la alimentación barata para centros urbanos han orillado, en conjunto, a millones de campesinos a la bancarrota y los ha hecho perder sus tierras.

Corrupción del gobierno y caos social

En Europa y América del Norte la policía combate el crimen organizado; en Tailandia la policía es el crimen organizado. Si la esclavitud se puede ocultar en países como Gran Bretaña, no es difícil imaginar cómo la esclavitud prospera en países donde los funcionarios del gobierno se benefician de ella. La enorme rentabilidad de la esclavitud significa que los propietarios de esclavos pueden comprar poder político y aceptación. En Tailandia, Pakistán, la India y Brasil, la policía local sirve para hacer vigentes contratos fraudulentos, así como cazar por recompensa a los esclavos que escapan.

Esta desintegración del orden civil a menudo ocurre en tiempos de cambio social y político drásticos. Una comunidad bajo estrés –ya sea precipitado por enfermedad, desastres naturales, depresión económica, o guerra– puede llevar al caos rápidamente. Estas condiciones se encuentran, por ejemplo, en el área de la frontera de Brasil y en la interfaz urbana/rural en Tailandia. Economías en transición en estas localidades orillan a las familias agricultoras a perder sus tierras y a la pobreza, mientras que al mismo tiempo fomenta una demanda de trabajos no calificados en las ciudades. La indigencia conduce a la caída de los sistemas tradicionales de la familia o el apoyo de la comunidad hacia los más vulnerables y estos sistemas no son reemplazados por medidas de bienestar estatal efectivas. Sin una red segura,  los pobres se vuelven vulnerables y son fácilmente explotados por gente despiadada.

La esclavitud florece precisamente en estas circunstancias. Para controlar a sus esclavos, los esclavistas deben ser capaces de usar la violencia con impunidad, y la descentralización de la violencia en las manos y armas de la policía local o los soldados ofrece a los esclavistas el control que necesitan.

Estos hechos –la explotación de la población, los cambios en la economía y la corrupción del gobierno– han colaborado al aumento de la nueva esclavitud. Más que nunca antes en la historia de la humanidad, hay una sobreabundancia de esclavos potenciales. De manera consistente con la ley de la oferta y la demanda, los esclavos son ahora tan baratos que se han vuelto rentables en muchos nuevos tipos de trabajo; por lo tanto se ha revolucionado la manera en que se les concibe y se les usa. Como si fueran aparatos domésticos que  es más barato reemplazar que reparar, los esclavos son ahora posesiones desechables. Los esclavistas obtienen todo el trabajo que pueden de los esclavos y luego los desechan.

Es este componente de fácil reemplazo lo que precisamente diferencia la nueva forma de esclavitud de la antigua. Los esclavos en Sudamérica se protegían como si fueran ganado valioso. la propiedad de esclavos era legal y a largo plazo. Debido al propio interés de los propietarios de esclavos, éstos tenían un incentivo al proteger la salud de sus esclavos y los animaban a procrear, ya que crear nuevas generaciones de esclavos era más barato que comprar esclavos adultos. Por el contrario, la esclavitud de hoy en día es relativamente a corto plazo; dura mientras genere ganancias. Si el esclavo se enferma, se le deja morir. Si por alguna razón se vuelve incapacitado, se le desecha. Si las esclavas son preñadas, especialmente las que son usadas para la prostitución, se les somete a abortos forzados violentos. La antigua esclavitud fue horrible, pero la nueva forma de esclavitud es horrible sin medida.